Palabras Muertas y Olvidadas.
Federico Espinoza Canto - 31-01-2008 23:14:22 | Categoria: Política
Palabras Muertas y Olvidadas.Federico Espinosa Canto.
En el reducido léxico de la mayoría de los políticos mexicanos, en forma por demás acelerada, han ido desapareciendo un número importantes de frases y palabras, que eran empleadas comúnmente, podríamos asegurar que hasta abusivamente, antes de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Este curioso fenómeno lingüístico tiene sus orígenes en múltiples causas, entre las que podemos identificar a las siguientes: la política globalizadora de moda; la penetración cultural extranjera; la basura que se trasmite cotidianamente por radio y televisión; la pérdida de valores y principios nacionales en nuestros líderes y dirigentes, debido a la convicción que poseen sobre la superioridad de modelos extranjeros, adquirida durante su paso por centros de enseñanza superior en el extranjero; la influencia de los sectores nacionales con poder económico y alianzas con empresas transnacionales; la creciente intervención política del clero; la profunda crisis del sistema educativo nacional, hoy en manos de fanáticos religiosos; y sobre todo el rezago al que ha sido sometida una gran parte de la población, que preocupada por su supervivencia ante el embate de la pobreza, el hambre y la discriminación, ha guardado su memoria histórica, para mejor ocasión.
Tales son, en un esbozo muy general las causas de que frases como: Revolución Mexicana; Identidad Nacional; Justicia Social; Voluntad de la Nación; Autodeterminación de los Pueblos; Observancia de la Ley; Interés Nacional; Seguridad Nacional; Cultura Nacional; Nivel de Vida; Desigualdades Sociales; No Intervención; o palabras como: Patria; Soberanía, Nacionalismo; Democracia; Libertad; Ética; Laicismo; Tolerancia; Ideales; Valores; y Principios, sean hoy frases y palabras muertas y olvidadas.
Esto tiene consecuencias de gran peso, pues del olvido de los significados de estas frases y palabras se desprende una nueva ideología en nuestra clase dirigente y gobernante, lo que señala una conveniencia entre lo que se deja de decir y lo que se hace.
Así, al dejar de pronunciar como parte del discurso oficial “Revolución Mexicana” esta pierde representación y valor, se erosiona su memoria y se le quita vigencia. Bien sostenía Michel Foucault, que “La proposición es, con respecto al lenguaje, lo que la representación con respecto al pensamiento”. Para ellos, los que están matando frases y palabras, la Historia representa un papel negativo, pues consideran que es ella la que aumenta y acentúa las presiones de la necesidad y la que aumenta las carencias, y eso, eso va contra sus estrategias y planes entreguistas y desnacionalizadores.
En los tiempos actuales, por el fenómeno de la globalización, en México el sentido de la “Soberanía” se ha debilitado mucho, provocando con ello, que la visión gubernamental sobre los asuntos internos y los externos se conjuguen y así mientras los norteamericanos levantan un muro para impedir la entrada de nuestros famélicos connacionales, nosotros retomamos como nuestros sus intereses estratégicos relacionados con el migración centro y sudamericana, el terrorismo internacional, el tráfico de drogas, los energéticos, principalmente el petróleo y hasta nos convertimos en intervencionistas, realizando acciones diplomáticas de presión contra nuestros hermanos de Cuba, Venezuela y Bolivia.
En apariencia, el dejar de nombrar, desliga el concepto y lo hace desaparecer del conocimiento. La desaparición de la palabra elimina también su representación y su simbolismo.
Con la palabra “Nacionalismo” ha sucedido una cosa curiosa. Antes para conceptuarla, se partía de la idea de identidad colectiva sustentada en la legitimidad política derivada del consenso de la población.
Después de la pasada elección en que se perdió la legitimidad política y el consenso de la población, al nacionalismo, para no ser olvidado, sólo le queda seguirse nutriendo de los atropellos, despojos y sangre, que dan amplía sustentación histórica a nuestro recelo, desprecio y odio al extranjero. Y eso, es exactamente lo que preocupa a nuestros actuales gobernantes, que nos presentan hoy una imagen afable del “Tío Sam” para que olvidemos que siete veces nos han invadido, que nos quitaron más de la mitad de nuestro territorio y que asesinan a nuestros migrantes y construyen un muro en la frontera común.
Quieren que olvidemos, y para ello hacen de muchas frases y palabras lengua muerta.
Quieren que olvidemos, y por ello gastan nuestro dinero en mensajes insulsos y machacantes.
Quieren que olvidemos, para que puedan vender sin cortapisas, el patrimonio nacional.
Quieren que olvidemos pero nunca olvidaremos una frase y dos palabras: “Vende Patrias” y “Traidores”.
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